Cuando es Dificil ver la Luz

Cuando es Dificil ver la Luz

Los masones, en nuestras Logias, decimos siempre que buscamos la Luz. Para eso trabajamos. Esa Luz es la del conocimiento que nos permite ser más libres, más dignos y más humanos.
Pero no a todo el mundo le resulta siempre fácil ver la luz. Ni la del conocimiento ni, a veces, la del sol. Esa imagen, que podría recordar vagamente al aspecto de una Logia, está tomada en Kuala Lumpur, Malasia. Es el remate de una de las dos gigantescas Torres Petronas, sobre las cuales la luz del sol apenas logra abrirse paso.

La culpa la tienen los terribles incendios (la prensa occidental no habla de esto) que están devastando grandes zonas de la vecina Indonesia, en las islas de Sumatra y Borneo. Allí sobreviven algunos de los bosques más preciosos y frágiles del mundo, en los que habitan decenas de especies animales únicas. Su importancia ecológica es inmensa. Pero las mafias que se dedican a producir aceite de palma (un producto que se usa para fabricar jabón de tocador, pintalabios y otros productos igualmente indispensables para la supervivencia de los indonesios, como todos sabemos bien) queman sin dudarlo esos valiosísimos bosques para obtener más tierra en la que plantar palma. Es ilegal, pero el poder de las mafias se ríe de la ley y del Gobierno.

A veces, a los criminales se les va la mano. Es lo que ha pasado ahora. Sumatra y Borneo llevan ardiendo más de un mes a causa de unos 90.000 incendios provocados, y las autoridades esperan extinguirlos quizá en enero, si hay suerte y llueve. El humo ha obligado a cerrar unas 7.000 escuelas, tanto en Indonesia como en Malasia, Brunei y Singapur. Ha llenado los hospitales de gente con graves problemas respiratorios (unas 120.000 personas han necesitado atención médica urgente) y ha causado daños incalculables en el ecosistema. Esa zona del mundo se ha convertido ahora, por el humo, en el mayor emisor de gases de efecto invernadero. Es la mayor catástrofe medioambiental que ha padecido el sudeste asiático desde 1997, cuando otros incendios provocados, iguales que los de hoy, arrasaron zonas enormes de bosque.

La Luz no se ve ahora mismo en Indonesia, ni en Malasia, ni en ningún lugar de esa parte de Asia. Ni la luz del sol ni, desde luego, la del conocimiento y la sensatez. Está oculta tras nubes de codicia.

No podemos hacer mucho, pero sí algo: cuando compren ustedes jabón del caro, pasta dentífrica o pintalabios, asegúrense de que no contienen aceite de palma. Si entre todos dejamos a las mafias sin negocio, el bosque tendrá una oportunidad de salvarse.
Written on 03 Noviembre 2015