Ayudar al que Ayuda

Ayudar al que Ayuda

Médicos sin Fronteras pide ayuda para propagar un "milagro alimentario" que ha salvado ya la vida de millones de niños, pero que puede salvar muchas más. Nuestra Logia se suma a su iniciativa.
La organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) cumple este 21 de diciembre 44 años de esfuerzo incesante por mejorar la salud y las condiciones de vida de todos los seres humanos allá donde se encuentren, independientemente de su raza, religión o ideología política. Quizá por eso MSF recibió el premio Nobel de la Paz en 1999.
Pero tienen problemas. Su presupuesto anual depende en casi un 90% de aportaciones privadas. Ahora mismo, voluntarios de MSF están llamando por teléfono a todas aquellas personas que, de un modo u otro, hemos ayudado alguna vez para pedirnos un esfuerzo suplementario. El desafío, ahora, es combatir decisivamente la desnutrición infantil, que afecta a unos 100 millones de niños menores de cinco años y que siega cada año la vida de unos tres millones.
Es un empeño que se puede conseguir. Hace relativamente pocos años apareció un elemento casi milagroso para paliar la desnutrición de los niños. Se llama RUTF (siglas en inglés de “alimento terapéutico listo para usar”) y consiste en un sobre o saquito que contiene una papilla de sabor agradable y altamente energética, basada en el cacahuete, que incluye todos los nutrientes y minerales necesarios para el correcto desarrollo de un niño. No hay que masticarla (muchos de los críos ya no pueden hacer eso) ni cocinarla ni añadirle agua; su fecha de caducidad tarda dos años y se conserva bien una vez abierta. Su nombre comercial es Plumpy Nut y ha sido calificado de verdadera revolución por revistas científicas como The Lancet. El año pasado, 2,4 millones de niños recibieron el tratamiento con los RUTF.
Ese es el problema: que aún quedan casi 80 millones de niños que no tienen acceso a él. Y que el tratamiento completo para un niño dura más o menos un mes y cuesta unos 30 euros, cantidad que depende de la gran variabilidad del precio de las materias primas.
Médicos sin Fronteras no es la única ONG que está haciendo todo el esfuerzo posible para difundir el Plumpy Nut (también está Unicef, por ejemplo), pero sí es, ahora mismo la que necesita más ayuda en ese trabajo que está salvando millones de vidas al año. Por eso piden ayuda.
Los masones de la Logia Renacimiento somos pocos y no tenemos, ni de lejos, los recursos y la infraestructura que tiene MSF. Pero lo que sí tenemos son ganas de ayudar a una organización que nada tiene que ver con la Masonería y que no nos ha pedido que hagamos esto, pero que, como nosotros, se preocupa por los demás y les ayuda sin preguntar primero cuál es su religión, su opción política, su estatus social o qué puede obtener a cambio.
Personalmente, ya hemos ayudado. Lo que podemos hacer ahora es difundir su campaña y facilitar los datos para que también lo hagan ustedes. Esta es la dirección electrónica en que pueden hacer su aportación:
https://www.msf.es/formularios/2desnutricion?gclid=Cj0KEQiAv5-zBRCAzfWGu-2jo70BEiQAj_F8oKBEgNAp5w2LfN7UwEx66ZFXXt4roTps7pHoLR8aCLkaAk6i8P8HAQ
Si comparten este mensaje entre sus contactos de Facebook estarán haciendo lo mismo que nosotros: ayudar al que ayuda, que es uno de los más nobles y eficaces ejercicios de fraternidad entre seres humanos.
Gracias.
Written on 09 Diciembre 2015